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martes, 28 de mayo de 2013

Mi Trozo De Cielo. Cantautora: Rosana

Mi Trozo De Cielo

Poema escrito por Andrea Gómez y Cristina Linares (de Motril) y Jaime Díez y Toni Sampietro (de Movera) basado en la Canción del mismo título, de Rosana, cantautora de origen canario.

Nunca se tiene en cuenta el reflejo de la luna llena,
sentado bajo las estrellas iluminadas por la noche
sintiendo que tu mirada al atardecer me sonríe
aunque cuando te miro sólo reconozco aquella ruina

Miro a través de mi ventana, a mi única luna,
pienso en su halo tocando mis estrellas
despejando de sombras que cubren de olvidos,
y encuentro en su reflejo un trocito de cielo

Añorando tu sonrisa de la noche aquella,
sintiendo que sin ti no puedo vivir,
la mirada de la noche invocaba el amanecer
la ventana expectante con todas las letras del abecedario

Sintiendo que las nubes cambian,
sin poder contarlas pasan por mi cabeza
aún añorando mi pasado que me sonríe
no puedo vivir sin el amor que me dabas.







martes, 19 de marzo de 2013

El SoÑar de las AzuLes CamPanillaS. RelaTo PoéTICo I


Relato compuesto por 
Paula Gómez, Lidia Márquez y Pedro de Vicente y  
Andrea Abadía y Toni Sampietro 

  Era de un color azul como el cielo, y en invierno azul oscuro como el mar. Ese campo estaba hecho para soñar... Yo siempre me iba todos los días y me tumbaba, y sentía el mecer de las campanillas. Era precioso, encantador y muy bello. Pero algo sucedió aquella tarde.Un estrepitoso ruido crujió desde lo alto del cielo. Pareciera que se hubiera abierto una grieta en la caverna celeste, cuando de pronto, ¡todo se volvió gris!
Aquel día todo era espeluznante y a la vez asombroso, nunca pensó lo que sus ojos estaban viendo... 
aquello no solía pasaba todos los días. El viento soplaba muy fuerte, y arañaba su rostro, haciendo volar sus cabellos castaños. Pasaron los días y las noches, el cielo no se veía, ni el sol brillaba en el firmamento, sólo llovia y llovia. Mientras, las campanillas se iban desvaneciendo en en el agua cada vez más. 
Agua fría y oscura como la suciedad.
Ana se puso muy nerviosa, intentó todo lo posible para que volvieran a nacer esas preciosas campanillas azules y ese agua cristalina que le gustaban tanto. Ella se echó a llorar muy desesperada por lo que estaba pasando. Entonces, se puso a caminar para encontrar una solución al problema, hasta que se encontró con un pequeño árbol al que le preguntó.Le dijo que no lo podía solucionar, salvo que se acercara hasta el lago donde vivía una ninfa encantada que tenía poderes sobrenaturales. Caminando, caminando llegó al lago para invocar a la ninfa y hacerle su consulta. Cuándo por fin Ana se lo contó la ninfa encantada, tuvo una idea...
La ninfa le contestó que sí la ayudaría, pero a cambio de algo. La niña le pregunto qué quería a cambio, y le contestó ¡que se lo diría al final! Le contó entonces su idea: haría grande al árbol, y sus ramas actuarian como refugio contra los vientos y aquellas tempestades. Así La ninfa lo hizo, y las campanillas se salvaron. Aquel árbol se hizo grande y robusto y las campanillas azules crecieron hermosas. Pero llegó el momento del deseo de la traviesa ninfa. La niña le pregunto que queria, y la ninfa quiso la vida de niña: ¡entonces ella le convirtió en una preciosa campanilla azul, como el cielo en primavera!

Basada de la poesía de Bécquer Si al mecer las azules campanillas

RIMA XVI

Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que, oculto entre las verdes hojas,
suspiro yo.
Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado
lejana voz,
sabe que, entre las sombras que te cercan,
te llamo yo.
Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón,
al sentir en tus labios un aliento
abrasador, sabe que, aunque invisible, al lado tuyo,
respiro yo. 

Gustavo Adolfo Bécquer

jueves, 20 de diciembre de 2012

Scarlet Love Song

Nuestro poema, basado en la canción japonesa Yoshiki:


Te llevaré lejos para contarte mi vida 
Creo y puedo que esto es verdadero amor
Un beso una caricia, la sombra de mi mirada. 

Una historia que pasará como el viento frío y perdido 
El día que te vea me sentiré  que estoy viviendo otra vida
Un suspiro, una mirada y luego me sentiré acorralado

Volaré lejos e iré donde tu estás desapareciendo 
entre el granizo espeluznante y el sonido del  vacío,  
en el que yo pensé que todo se iba desvaneciendo  


Tus miradas brillarán en mí como espejos,
Como aquel amanecer atroz 
¿Me llevarás volando lejos?  

Allí fue donde te encontré   
Un amor imposible en sí mismo  
Que yo nunca olvidaré

Te llevaré lejos para contarte mi vida      
Creo y puedo que esto es verdadero amor 
Un beso una caricia, la sombra de mi mirada     

Este bonito cuento que tú haces volar  

Con el  amor  de  tus alas
con el color de tu canción                                                              



Si yo te cuento mi vida, luego no me la borres  
Tengo una ilusión que nunca lograrás cambiar
y si no estás conmigo, no sabes lo que pierdes.    

Nunca me vas a quitar la esperanza de amarte
Mis llantos te harán sufrir      
Igual que tú me hiciste esperar  


Se puede llorar en  en medio de la pradera
a una rosa que deslumbra       
mirando si el tiempo sigue cuidándola

Y por esa mirada se irán deshaciendo
las lágrimas que un día brillaron
y como un gran milagro dejarán de llorar.

Te llevaré lejos para contarte mi vida  
Creo y puedo que esto es verdadero amor
Un beso una caricia, la sombra de mi mirada. 

En aquel infinito en el que guardamos
todos nuestros sentimientos 
alojo todo aquello que soñamos



lunes, 26 de noviembre de 2012

Son los Sueños

Este es nuestro poema colaborativo SON SUEÑOS del Canto del Loco hecho Cuento
Junto con : Jaime Diez, Toni Samprieto, Andrea Gomez y Cristina Linares

Son Sueños by CristinaLinares on Storybird
Son sueños 

que son de verdad 
Me gustaría que fuera real 
Son sueños 
quiero llegar hasta el final 
y nada sirve si no estás 
 En silencio, 
te busco y sueño con poderte amar 
y te sigo buscando tanto 
tu en mi nunca te has fijado 
por eso te tengo que inventar 
te sigo esperando 
tanto tu en mi nunca te has fijado
por eso te tengo que encontrar 
 Son gestos que quiero mirar 
me gustaria poderte tocar 

Son sueños
quiero que existas nada mas
sigo buscando ¿donde estas? 
En silencio, te busco 
y sueño con poderte amar 
 y te sigo buscando 
tanto tu en mi nunca te has fijado 
por eso te tengo que inventar.

martes, 30 de octubre de 2012

Aceitunero



Aceitunero
En el espejo de mi aire sólo te reflejas tú
cuando hablas de romero, solo pienso en ti
Si llueve y hay truenos, no es para tanto, sólo hay que esperar
y cuando llueve sólo estas tú, mi corazón
y ese aroma de sol al cantar
y luna de Motril en tu despertar.

Aceitunero,
 al canto de mi  garganta no le sale la voz,
porque mi sentimiento esta deshecho , 
y un día en el camino cerca del  molino empezé a rodar
rodar y rodar y no pude parar,
con dientes y gaviotas en tu despertar
intentando hablar entre tanto inventar

Donde estan mis secretos, solo los coger tú
las lágrimas se me saltan de tanto llorar y llorar,
siempre pienso en tí, cuando me proteges
y no puedo parar de pensar en nuestro amor,
cuando miro en tus ojos me abres tu corazón
tanto que no puede parar de latir.


Aceitunero hecho de amor,
mi corazón late sin parar,
llenos los bolsillos de aroma de amor
los bolsillos huelen a dulzura,
Cayendo desesperada en tus trigos de Movera
estarás esperando a la Luna hasta el anochecer,
Aceitunero de romero,
al dormirse en los bellos mares siempre te añoro yo
aceitunero de mis amores,
aceitunero el sol,
y en el sueño, un árbol vi soñar, en tu despertar

Sillas y sillas, de  tantos sudores...
de anís y pestiños, de lechos de almendra, 
todos tus ojos estan llenos de amor,
ya  no caben más gatos con collares
muertas las noches en tu profunda marea
llenos tus ojos de mustia alegría,
y con  el corazón abierto no sé que pensar.

Video Clip:

marea aceitunero
Poesía original: Aceitunero
El cristal de mi pecera tan sólo lo ensucias tú,
cuando dices: Romero, qué solo estás,
no es pa tanto, haz el favor, abre la luz y cierra el gas,
que se van los churretes de sudor del ataúd,
y el olor de cantaores al llorar,
y mi luna de Jaén baja de luto a caminar,

Aceitunero el sol,
y el cante de ese grajo que en mi garganta no quiere anidar,
aceitunero yo,
si un día fui camino, pues hoy muele molino, y a rodar,
aceitunero el sol,
con dientes en las botas, mordiendo a las gaviotas al pisar,
vareando poetas para hacerlos hablar,

El morral donde guardo lo que he sido se perdió
con los callos del mango de la sartén,
mis alhajas, mi mortaja, con todo lo que ahora me da igual,
me quedó una rienda hecha en cuero de tu piel,
el fragor de chiribitas al mirar,
unos pies de enredadera y ratoneras para el despertar,

Aceitunero el sol,
que prende los fogones del pecho del que lo quiere mirar,
aceitunero yo,
llenitos los bolsillos de aromas de membrillo y de galán,
aceitunero el sol,
muriendo a las mañanas cayendo de su rama a mi trigal,
para hacerme una lumbre,

Aceitunero el sol,
que se acuesta en los mares y siempre le quitan algún retal,
aceitunero yo,
que asusto a la simiente con mi voz de aguardiente al acunar,
aceitunero el sol,
el árbol de pesares que nunca deja ver el robledal,
aceitunero soy,

Y los sacos no dan abasto de olores,
de sillas de anea, de tantos sudores,
de anís y pestiños, de lechos de almendra,
de bolas de enebro, de más corazones,
no caben más gatos con sus cascabeles,
con sus noches muertas para que las vele,
no cabe ni siquiera la luz